Legislación minera en España: exigencia pura

Con el paso de los años, el incremento del conocimiento, la tecnología y las demandas sociales, han determinado un mejor conocimiento y gestión de los impactos de la actividad minera sobre el entorno, desarrollándose una amplia regulación legal. De este modo, este sector está sometido a una legislación muy exigente con especial referencia a las circunstancias que se producían en las explotaciones mineras de finales del siglo XX. Y es que, la composición de los vertidos líquidos o las emisiones de polvo o ruidos están completamente regulados, por lo que, si un proyecto extractivo se aprueba, es porque será cuidadoso con el medioambiente y con el entorno.

Si bien la legislación marco corresponde al Estado, cada comunidad tiene sus propios requisitos y ordenamientos con respecto a la minería. Además, el propio ejercicio de las actividades extractivas contempla muchos aspectos más allá de la propia extracción de los minerales. Por lo tanto, no se puede contemplar la legislación minera en un único perfil, sino que debemos ampliar el enfoque a la seguridad de los trabajadores, el control de explosivos, la transformación de materiales, el transporte y un largo etc. En esta publicación trataremos aquella regulación que concierne a la minería en general, y en futuras ediciones nos enfocaremos en cada ámbito de la minería en concreto.

Ley de minas de 1973

Es la ley actual del sector extractivo que rige nuestro país. Se trata de una regulación exigente con los problemas que se producían en las explotaciones mineras de la época, como la contaminación acústica o la restauración del entorno. Una ley que, a lo largo de los años, se ha ido adaptando y actualizando a las necesidades que nos enfrentamos en la actualidad mediante Reales Decretos. Entre ellos, destacan:

  • Real Decreto de 1978 que establece un Reglamento General para el Régimen de la Minería, que desarrolla la propia ley de minas con el objetivo marcado en la agilización de los procesos burocráticos y el perfeccionamiento de las condiciones investigadoras sobre minería.
  • Real Decreto de 1982 sobre reestructuración de espacio natural afectado por actividades mineras: para que un proyecto salga adelante, es necesario que se elabore y presente un Plan de Restructuración que garantice la rehabilitación del espacio minero.
  • Real Decreto de 1995 por el que se fijan criterios de valoración de los proyectos mineros, especificando y ampliando lo establecido en la sección A sobre derechos de explotación de la Ley de Minas.
  • Real Decreto de 2002 por el que se declaran como prioritarias las materias primas minerales y actividades con ellas relacionadas para el sector industrial y su declaración a través del impuesto de sociedades.
  • Real Decreto sobre la gestión de los residuos de las industrias extractivas y de protección y rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras de 2009: como su nombre indica, este decreto regula los residuos resultantes de la actividad de investigación y aprovechamiento reguladas por la Ley de Minas.
  • Real Decreto 2016 por el que se establece el procedimiento para la gestión de los derechos mineros y de los derechos del dominio público afectados por la aplicación del ETRS89 (European Terrestrial Reference System) el nuevo sistema geodésico de referencia.
  • Real Decreto de medidas urgentes para una transición justa de la minería del carbón y el desarrollo sostenible de las comarcas mineras de 2018: regula el marco jurídico para asegurar una transición justa de la minería de carbón.

Ha habido varios intentos de trámite de una nueva Ley de Minas, pero en general debido a las escasas consultas y participación del sector han sido rechazados en el Congreso por abrumadora mayoría. Cualquier actualización de una Ley de tanta trascendencia a nivel energético, industrial, tecnológico y de transición ecológica debe obligatoriamente incluir de manera profunda a expertos del ámbito académico, empresarial y profesional alejándose lo más posible del ámbito ideológico.


Gervasio Rodríguez, sondista jubilado de la mina: “Existe mucho desconocimiento en torno a la minería en nuestro país: falta mucha educación, cabeza y sentido común “

Gervasio Rodríguez ha trabajado como sondista en diferentes minas de la zona de Asturias durante los años 90. Es, además, experto en maquinaria pesada y, actualmente, jubilado de la mina. Su opinión, conocedora del sector, es representativa de la que muchos antiguos trabajadores y empresas mineras tienen sobre la minería en España. Su perspectiva, viendo la evolución de la industria especialmente en Asturias, difiere mucho de la imagen que la sociedad tiene de la minería:

 

¿Qué tipos de cargos y funciones tuvo en la minería de oro?

Cuando entré en la mina de Boinás (oro), estuve trabajando con una máquina de sondeos de interior. Es una labor muy importante que consiste en hacer el sondeo para sacar el testigo, donde te marcan las betas los geólogos y ver qué mineral sale. Una vez se ha obtenido el mineral, este debe pasar al laboratorio para ser analizado para comprobar su idoneidad.

 

¿Cómo ve la situación de la minería actual?

La minería en Asturias no tenía que haberse cerrado, ya que hay material suficiente para 30 o 40 años de energía. Además, este sector conlleva una gran riqueza para todo el entorno, sobre todo en el ámbito rural. No solo debemos concebir el impacto económico de la minería con los trabajadores de la propia mina, sino que su influencia se extiende mucho más allá: cadena entre el transporte, la restauración, la hostelería…

Al final, de lo que muchos no se dan cuenta es de que la pérdida de la minería supone perder el progreso del mundo rural e industrial, así como el liderazgo de una industria donde lo asturianos éramos referentes internacionales.

 

¿Cómo ha cambiado el pueblo entre el cierre y la apertura de minas?

La mina de Belmonte todavía sigue abierta. Pero el antes de su llegada es un buen ejemplo de lo que implica la minería: antes había solo tres bares y 15 casas como mucho. Íbamos a comer por turnos y había que esperar, porque no había otros sitios. Hoy, gracias al dinero que se ha recaudado por el impacto económico producido por esta industria, ganaderos que tenían simplemente cuatro animales hoy tienen todo un establo con mucho ganado, hasta han podido crear capillas en sus propiedades. La mina sigue funcionando, y, además, la industria llama a la industria:  hoy en día tienen eólicos, otra que también da trabajo y producción.

 

¿Cree que la minería tiene mala prensa? ¿ Por qué?

Mucha gente no sabe realmente de lo que habla. Después, la política tampoco ayuda. Hay una gran evolución de la industria, existe un cambio abismal del sector en la actualidad con respecto a la antigua minería de carbón. Además, ya no solo las condiciones generales de la minería, sino que cambia mucho el material que se extraiga. Una mina de oro y una de carbón no se parecen en nada, y la gente no entiende que no es para nada lo mismo. Por ejemplo, en la minería de carbón hay que tener mucha más ventilación por culpa del grisú, y en la minería de oro necesitas pozos de ventilación y no tienes gases nocivos. Los pozos de ventilación, además, renuevan el aire continuamente y puedes estar tranquilamente trabajando. Tiene muchos menos riesgos, tanto para el trabajador como para el medio ambiente.

 

¿Qué cree que es lo que ha cambiado desde su época de trabajador?

Antes, como había subvenciones de todos los lados, la política era más activa a la hora de aceptar este tipo de proyectos. La consecuencia del fin de esa política no radica solamente en el cierre de minas, sino que, por culpa de eso, hay un montón de maquinaria por ahí parada, que vale millones. Es un desperdicio absoluto, en lugar de establecer un periodo de reconversión para optimizar recursos y no traumatizar al territorio se hizo de un día para otro. Es algo parecido a lo que pasa ahora con las eléctricas.

 

Antes ha hablado de las diferencias entre la mina de oro y la de carbón, pero ¿y entre la minería a cielo abierta y la cerrada?

La minería a cielo abierto causa mucho más impacto visual e impacto ambiental. La mina subterránea, como trabajas debajo de la tierra, no tiene estos problemas. Un ejemplo de convivencia puede ser la mina de Minersa, en Solís, allí pasa el río a 100 metros de la bocamina y el ganado está pastando en esa zona sin problema. En la de Belmonte de Miranda, lo mismo. Allí se hizo una balsa para los residuos, la cual tiene metidos siete piezómetros conectados que determinan si hay cualquier escape o cualquier movimiento de tierras.

Además, las minas en televisión han hecho mucho daño a la percepción social que se tiene en España de este sector. Hay programas que explican la minería en otras zonas del mundo pero que no tiene nada que ver con lo que sucede en nuestro país. Falta el factor educacional en este tema, cabeza y sentido común.

 

Para terminar, ¿qué implicaría abrir la mina de salave?

Si el proyecto Salave, lo que es la mina en sí, da 200 puestos de trabajo, detrás de estos 200 hay más de 1000 puestos de trabajos. Funcionarían los talleres, ya que siempre hay averías, los camiones trabajarían porque el mineral no se va a tratar aquí, los empleados tienen que comer por lo que la hostelería se movería mucho más… Al final es una cadena, se tendrían que abrir más tiendas, zapaterías…etc.

Con respecto al tema ambiental, el emisario que tanto da que hablar, simplemente es para evacuar agua que no está contaminada, son aguas limpias. Durante los sondeos para saber dónde van las vetas, sí se echa un producto a las aguas, GS, un polvo que se disuelve en agua, pero se trata simplemente de una especie de jabón para que el sondeo siga funcionando. En Boinás se hicieron depósitos para las aguas subterráneas, los cuales la recirculan a la planta, pero siempre se mueve en un circuito cerrado. Es agua limpia que puede servir también, con el movimiento, para generar energía. De esta manera, la mina podría llegar a ser neutra en consumo y generación de energía, tal y como pasa en la fábrica de Ence. En definitiva, el proyecto Salave sería la mejor solución laboral, económica y de desarrollo para Tapia de Casariego.

 

Muchas gracias, Gervasio, por tus interesantes opiniones sobre la minería. Siempre es un gusto conocer la visión de parte importantísima para el sector, como lo son los trabajadores. Una perspectiva desde dentro y que, además, entiende la evolución del sector y la posible convivencia del mismo con el resto de actividades. Ha sido un placer compartir esta charla y debatir también sobre la importancia que tiene la extracción de materias primas para lograr la transición energética.


Falsos mitos en torno a la minería

La minería es una actividad que data de tiempos inmemoriales y España siempre ha contado con una gran tradición minera. Ello, como cualquier otra situación, conlleva aspectos positivos y negativos, por un lado, la minería española ha sido referencia y elemento de desarrollo, pero también ha habido ciertos clichés que se han posicionado en el imaginario colectivo de la ciudadanía que, hoy en día, no tienen razón de ser o sencillamente son falsos. En esta publicación trataremos de arrojar un poco de luz en torno a alguno de los asuntos más errados de la leyenda negra de la minería.

La minería no es compatible con otras actividades

Este es uno de los argumentos más utilizados hoy en día en contra de la minería: que esta no puede convivir con la agricultura, la ganadería o el turismo. Por suerte existen multitud de ejemplos que demuestran lo contrario con explotaciones en activo funcionando en armonía con otras actividades tradicionales locales. Y tras la finalización de la actividad minera y su rehabilitación ambiental se convierten en ampliaciones complementarias de las economías locales como ocurre en las cuencas mineras que han devenido en reclamo turístico, con el fin de su actividad, o la reserva de Cabárceno en Cantabria que ocupa la localización de antiguas minas de hierro. Si miramos hacía el pasado en España tenemos un ejemplo muy claro en las Médulas de León, una antigua mina de oro romana que es uno de los mayores reclamos turísticos de la comunidad.
En cuanto a la agricultura, existen diversidad de proyectos, con especial énfasis en Sudamérica, que compatibilizan ambas actividades. De hecho, incluso algunos tipos específicos de agricultura son potenciados en entornos mineros.

La minería es perjudicial para el medioambiente

Esta afirmación es probablemente la más repetida por aquellos que se posicionan contra la minería, sin embargo, una mentira repetida un millón de veces no la convierte en realidad. Lo cierto es que la minería es uno de los puntales de la transición ecológica, es imposible concebir la sostenibilidad medioambiental sin minerales. El desarrollo sostenible sobre el que se debe sustentar la economía del futuro, tal y como afirman los ODS de la ONU, resulta inconcebible hoy en día sin la minería.
En Asturias, esta leyenda negra probablemente provenga de la tradición existente de la minería de carbón y, como este es un combustible fósil, sirve para argumentar que toda la minería es perjudicial para el medio ambiente. Se trata de la típica falacia de la composición: creer que una determinada parte de un todo es la que caracteriza a todo el conjunto en sí mismo. Existen diversidad de modalidades de minería y de métodos extractivos, así como tecnología pionera que nada tiene que ver con la de antaño que se sustentaba en contextos, normativas y percepciones completamente diferentes a las actuales.
Además, no se debe confundir el ecologismo con el conservacionismo medioambiental. El primero aboga por un desarrollo compatible con la naturaleza, de forma que la huella de la actividad humana no desestabilice o acabe con un hábitat. El segundo argumenta que cualquier cambio en la naturaleza es perjudicial, que el inmovilismo es la única respuesta posible para no perjudicar la naturaleza, impidiendo que progrese ni que se desarrolle ningún tipo de actividad. La minería mueve la naturaleza, pero para producir productos y servicios que permitan que la actividad humana sea ecológica, que haya un concepto circular del desarrollo, haciéndola sostenible y medioambientalmente compatible.

Las condiciones laborales en la mina son malísimas

Volvemos a un asunto descontextualizado y anacrónico. Hoy en día es una rotunda falsedad. En Asturias este mito se extendió a partir de las explotaciones de carbón de la cuenca, con niveles importantes de peligrosidad con la tecnología de la época, muchos accidentes laborales y alto nivel de mortalidad. La evolución de la minería en las últimas décadas permite que la situación, en la España actual sea totalmente la contraria: la legislación española sobre seguridad laboral en minas es garantista y por ello, los índices de accidentes laborales en minas y canteras son mínimos, casi inexistente en comparación con otras profesiones que no tienen a su alrededor tanta mala fama como la minería.
El pasado las condiciones eran duras con nuestra perspectiva actual y significo que la lucha de los mineros y las organizaciones sindicales por cambiarlas fuera mayor que en otros sectores, gracias a esa lucha los riesgos laborales de la gente que trabaja en una mina en la actualidad son mucho menores que en la construcción, la industria y la pesca. Tanto los trabajadores como las compañías pusieron un gran esfuerzo por la seguridad y la innovación, dando como resultado un sector minero español seguro, con empleos modernos, bien remunerados y buenas condiciones laborales e imprescindible para el desarrollo sostenible y la transición ecológica.


La minería como generador de empleo, riqueza y mejoras socioeconómicas y laborales

Si miramos hacia atrás, el punto de inflexión en este sector (y en muchos otros) está marcado seguramente por la Revolución Industrial. Con su llegada se desarrolló la colectivización con agrupaciones y asociaciones mineras como los sindicatos. Las condiciones, en la mayoría de trabajos, eran ciertamente precarias en aquella época. En la actividad minera, se “carecía de expectativas laborales, garantizaba en poco tiempo el agotamiento físico, un rápido deterioro orgánico por la deficiente iluminación y la permanente inhalación de partículas de polvo; y, con excesiva frecuencia, no ofrecía más horizonte que la sombría amenaza del accidente mortal”, explica Ramón García Piñeiro en su publicación La minería del carbón en Asturias: un siglo de relaciones laborales.

Al ser un trabajo tan duro llevó a que los mineros protagonizaran las reivindicaciones y diferentes luchas sociales y laborales. Si bien es cierto que la revolución industrial llegó a España con menos fuerza que a otros países de nuestro entorno, los avances sociales sí que se lograron, en especial, gracias al esfuerzo de la clase obrera liderada por los mineros. Las reducciones de las jornadas laborales eternas, vacaciones pagadas, seguros médicos, equipamiento de trabajo digno, salario mínimo, excluir a menores de la población activa… son algunos de los muchos logros que se alcanzaron gracias a la lucha obrera liderada en muchos casos por los mineros.
El desarrollo de explotaciones mineras, además de progresar y consolidar derechos laborales, ha sido y será una fuente de empleo y riqueza. El caso asturiano es realmente significativo: desde que comenzó el cierre de explotaciones la población ha experimentado una regresión exponencial. De hecho, solo Asturias, Extremadura y Castilla y León tienen saldo poblacional negativo desde 1971, a pesar de que la cifra de habitantes en España no ha parado de crecer. Evidentemente, la minería no es la única razón de este despoblamiento, sin embargo, esa tendencia se incrementó en Asturias desde los años 90, cuando los planes del carbón se llevaron 25.000 millones de fondos públicos a partir de 1990 para el cierre de minas, según cifras del Ministerio de Industria.
Más allá de los ejemplos diacrónicos sobre el decrecimiento poblacional rural y en zonas mineras, puede observarse desde la óptica contraria: la creación de minas como generación de empleo, riqueza, comercio, servicios sociales… Una industria tan grande como la minería, cuando se implanta en un territorio genera gran cantidad de empleos directos e indirectos. Y es que no solo se necesitan las industrias suministradoras y comercializadoras de la mina (como transporte, transformación, maquinaria etc.), sino que también es necesaria la construcción de viviendas, escuelas, centros de salud, infraestructuras… Es una oportunidad para frenar el éxodo y abandono rural y recuperar los trabajos, las comunicaciones y el verdadero estado de bienestar para el interior asturiano.

Dentro de las potencialidades que existen en Asturias para la mejora socioeconómica de sus habitantes gracias a la minería, son los ayuntamientos costeros los mejor posicionados para acoger actividades industriales, hasta el momento las verdaderas “locomotoras” de la comarca. Las aceptables conexiones digitales facilitan las actividades administrativas y la monitorización de los procesos productivos; las buenas infraestructuras de comunicación permiten no sólo una rápida salida a los mercados, también una gestión ágil y precisa de suministros y servicios complementarios; la preexistencia de suelo industrial facilita el crecimiento y asentamiento de nuevas empresas auxiliares; los servicios y equipamientos actuales son fundamentales para la actividad y para los trabajadores que fijen su residencia en la comarca.
Por ello, el establecimiento de una actividad de tipo minero industrial en el área costera - siempre que respete de forma rigurosa la normativa ambiental- podría ayudar de manera clara en la fijación de población y en la mejora de condiciones de vida de sus habitantes.


EMC presenta su respuesta a las alegaciones recibidas sobre el EIA del proyecto Salave

• Tras el proceso de información y participación pública se inicia el camino de su valoración por el órgano ambiental tras presentar el documento de respuesta a las alegaciones recibidas sobre el proyecto de extracción subterránea del yacimiento de Salave

La compañía Exploraciones Mineras del Cantábrico ha presentado a la administración del Principado de Asturias las respuestas a los comentarios públicos y administrativos recibidos durante el período de información pública del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Salave. La empresa había recibido 16 informes de los organismos públicos consultados y 20 modelos de alegaciones diferenciados, aunque con muchas similitudes entre sí, remitidos desde diferentes lugares de España.

Las alegaciones ahora respondidas individualmente manifiestan consideraciones generales en contra de la actividad minera o consideraciones legales respecto a la interpretación de la Ley, que no contribuyen sustancialmente a la evolución y mejora del proyecto. Destacan por su recurrencia la similitud de este proyecto con los anteriores, por lo que el director general de EMC, José Manuel Domínguez, ha aclarado que “nuestro proyecto incluye más de 15 diferencias sustanciales con otros presentados y así lo hemos puesto de manifiesto en nuestras contestaciones”.
Para la elaboración de las oportunas respuestas, EMC contó con la colaboración de los especialistas técnicos y científicos que ya participaron en la preparación del proyecto, todos ellos expertos en las diferentes materias y de reconocido prestigio nacional e internacional, entre los que se encuentran la Universidad de Oviedo, el Instituto Hidráulico de Cantabria, Tecnoambiente, MSArqueo, Dolmen Arquitectos, CRS, etc.
“Hemos estado trabajando diligente y profesionalmente para dar respuesta a todos los comentarios recibidos y poder presentar este documento a la administración, que esperamos permita seguir trabajando eficazmente con la Administración asturiana y con la comunidad local de Tapia de Casariego”, añade Domínguez.

Además, ha reiterado que la compañía plantea un proyecto minero progresivo y sostenible, contemplando un “compromiso continuo con la comunidad local, guiándose por un sólido código corporativo de responsabilidad ambiental y social”. De este modo, enmarcándose en el EIA, la compañía cuenta con una referencia para evitar o minimizar cualquier impacto negativo potencial que el proyecto pueda tener en el medio ambiente y la comunidad circundante. “Reiteramos nuestro compromiso con la comunidad local y todas las partes implicadas en relación con el respeto medio ambiental y social, de acuerdo con nuestros códigos de conducta y esperamos que el EIA sirva para evitar o minimizar cualquier potencial impacto negativo”, ha incidido.
Además, la compañía ha destacado el agradecimiento a todos los que han participado y contribuido en este proceso, por sus aportaciones, especialmente durante la pandemia del Covid-19 que ha dificultado significativamente las reuniones e inspecciones necesarias.


Producción sostenible y local de materias primas: minería digital

Las materias primas minerales han posibilitado desde la más remota antigüedad el progreso de nuestras sociedades. Hoy siguen haciéndolo y resulta crítica su disponibilidad, especialmente con el crecimiento extraordinario de la población mundial. El futuro que podemos prever requiere también de exponenciales cantidades de materias minerales y metales que nos permitan afrontar los retos de la transición energética y la sostenibilidad del medio natural. Es por ello, que se requieren los máximos esfuerzos para optimizar el uso de estas materias primas, sea en el ámbito del reciclado y la reutilización como en la forma responsable y sostenible de su extracción y producción.

El aprovisionamiento eficiente y eficaz de materias primas en general, y en particular las de origen mineral, es fundamental en nuestra sociedad. Así, en el año 2020, la Comisión Europea presentó su Plan de acción sobre materias primas fundamentales, el cual se enmarca en el proyecto de reconstrucción por la COVID-19. La pandemia puso de manifiesto los riesgos de interrumpir el contacto, sobre todo en las cadenas de suministro internacionales y, ahora, con la guerra de Ucrania, ese manifiesto es todavía mayor.

DIG_IT, un proyecto para dar respuesta a la producción sostenible de materias primas

Así es como nace DIG_IT, A human-centred Internet of Things platform for the sustainable digital mine of the future, un proyecto que se crea para dar respuesta al quinto de los siete desafíos de la sociedad, definidos en el programa Horizonte 2020:
Societal Challenge 5: Climate Action, Environment, Resource Efficiency and Raw Materials. Como sabemos, la minería sostenible es posible gracias al avance de la tecnología, lo que ha supuesto un gran avance en el desarrollo de esta actividad de una manera responsable, eficiente y efectiva, siendo conscientes y respetuosos con el entorno. La necesidad de ofrecer soluciones de producción de materas primas innovadoras y sostenibles ha dado lugar a una nueva ‘generación digital’ en la extracción de materiales. Unas nuevas tecnologías que tienen la capacidad de aportar mejoras sustanciales a el poder de mejorar la industria minera mundial de diferentes maneras.

Liderado en España por el Instituto Tecnológico de Aragón, esta plataforma DIG_IT se centra en el ser humano abordando aquellos aspectos de la industria minera necesarios para avanzar hacia un uso sostenible de los recursos, manteniendo a las personas y al medio ambiente como prioridades. Para ello, propone el desarrollo de una plataforma inteligente del Internet Industrial de las Cosas (IIoTp) que mejorará la eficiencia y la sostenibilidad de las operaciones mineras mediante la conexión de sistemas cibernéticos y físicos. La plataforma recogerá datos de sensores a 3 niveles: (i) humano, (ii) activos y (iii) entorno; y también incorporará tanto datos de mercado en tiempo real como históricos.

Innovaciones tecnológicas

Las innovaciones tecnológicas son parte vital del desarrollo de cualquier industria hacia la sostenibilidad, y el sector minero, que siempre se ha implicado con las nuevas tecnologías, ha hecho grandes avances de cara al green mining. Las nuevas tecnologías y regulaciones mineras han contribuido a mejorar significativamente la eficiencia minera y han reducido el impacto ambiental en los últimos años. Por ejemplo, las técnicas de supresión de polvo, gracias a la mejora de rociadores de alto volumen y cañones de niebla de tierra húmeda, que permiten reducir drásticamente el polvo. También en el área del almacenamiento de residuos se han producido grandes avances hacia la minería verde con modernas tecnologías en la impermeabilización y desactivación de los estériles de los procesos de concentración.

Tanto la minería a cielo abierto como la subterránea han evolucionado notablemente en diferentes ámbitos. La primera optimizando, por ejemplo, las flotas de transporte con camiones autónomos y autogestionables, que gracias a la tecnologías de geolocalización permiten optimizar los recursos, disminuyendo los impacto negativos sobre el medio del transporte convencional. Por su parte, la minería subterránea, además de disponer también de estos avances tecnológicos en el ámbito del transporte de vehículos y materiales, ha podido incorporar otras iniciativas modernas y curiosas como la utilización de drones autónomos en el interior de las explotaciones subterráneas para realizar los levantamientos topográficos necesarios para desarrollar la actividad de manera rápida, precisa y segura.

Ha habido un salto cualitativo y cuantitativo de gran dimensión en torno a la automatización y utilización del Internet de las Cosas (IdC), sensores, equipos quirúrgicos y autónomos o la computación cognitiva. Son incomparables los mecanismos extractivos que se utilizaban antaño con respecto a los actuales, el cambio hacia la minería 4.0 es un cambio de paradigma total y absoluto.

Desde hace varios años, la UE reconoce y trabaja sobre la importancia de garantizar de forma sostenible la identificación y suministro de materias primas que se necesitan para ampliar el uso de tecnologías limpias y digitales en todos los ecosistemas. Y, sobre todo, en años recientes, lo crítico que resulta la obtención de estos recursos localmente. Con un control en el proceso extractivo vinculado a una minería sostenible y con el máximo enfoque en la seguridad de las personas, hay muchos proyectos extractivos que pueden satisfacer ampliamente los objetivos implantados por la UE para 2030 con la máxima eficiencia y eficacia.


El proyecto Salave reconoce y respeta las peculiaridades del entorno

La compañía Exploraciones Mineras del Cantábrico (EMC) ha recibido, en las inmediaciones del proyecto de extracción de oro de la mina de Salave, al presidente del Colegio de Geólogos de España, excepto Andalucía, D. Manuel Regueiro González-Barros, quien ha valorado que se trata “de un proyecto que reconoce y respeta las peculiaridades del entorno”.

Este encuentro también ha contado con la presencia de la Cámara Oficial Minera de Galicia (COMG) encabezada por D. Miguel Ángel Fortúnez, director de la entidad, con el delegado en Lugo del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Norte de España, D. Pedro Unzueta, y el delegado del ICOG en Galicia, D. Pablo Núñez.

Durante la mañana, el director de EMC, D. José Manuel Domínguez, ha explicado que se trata de un proyecto que “contiene mejoras sustanciales para alcanzar el riesgo cero, lo que lo diferencia de otras propuestas previas”. Se trata de una apuesta por la sostenibilidad medioambiental, de acuerdo con los propios compromisos de la compañía y con la exigente legislación regional, española y europea. “Estamos convencidos de que es posible desarrollar una operación minera económicamente viable y medioambientalmente sostenible”, ha asegurado.

A estas palabras se ha sumado D. Manuel Regueiro que ha subrayado que “España necesita recursos minerales, y en el caso de Salave, hay unos recursos prospectivos muy interesantes”. “Nosotros como colectivo creemos que, dentro de la ley, hay que dejar que la iniciativa privada ponga en valor los recursos minerales de nuestro país”, y ha continuado matizando que lo que se pretende en Salave “es un proyecto con un respeto con el entorno natural en el que se está ejecutando”, por lo que ha invitado a “no criticar proyectos antes de verlos hechos y dejar trabajar sobre la base de las autorizaciones legales que se han concedido”.

Por su parte, el delegado en Lugo del Colegio Oficial Ingenieros de Minas del Norte de España, D. Pedro Unzueta, también ha querido reflejar que se trata de un proyecto “totalmente sostenible y compatible con el medio según lo presentado”. Además, ha destacado que es “de interés” para la zona que este proyecto se lleve adelante, “tanto por los beneficios que se generarían en el entorno como en la industria española”.


José Manuel Domínguez participa en el ciclo de conferencias 'Los jueves de la minería y la energía'

El director de Exploraciones Mineras del Cantábrico (EMC), José Manuel Domínguez ha participado este jueves en el ciclo de conferencias ‘Los jueves de la minería y energía’ organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas y Grados de Minas y Energía de Castilla y León (Norte) y Cantabria (delegación Cantabria).

 

En la tercera ponencia de este ciclo, se ha dedicado la charla a conocer el estudio del proyecto Salave (Asturias), un yacimiento aurífero descubierto por los romanos en el siglo primero de nuestra era, extrayendo la parte más superficial y oxidada que resultaba compatible con sus métodos de extracción. Probablemente, a partir de cierta profundidad las dificultades derivadas de la gestión del agua en el fondo de la corta produjo su abandono y la formación de las Lagunas de Salave en las zonas más profundas de la operación romana.

“Sabemos que Salave es un proyecto ambicioso, en cuanto a innovación y sostenibilidad, que aportará riqueza no solo a Tapia, sino a todas las comunidades circundantes asturianas y gallegas”, ha indicado José Manuel Domínguez.

“Planteamos una operación concebida con la tecnología más moderna, contrastada y un fuerte compromiso con el entorno, que garantice la sostenibilidad medioambiental, de acuerdo con los propios compromisos de la compañía y con la exigente legislación regional, española y europea”, ha subrayado.

Asimismo, el director de EMC ha animado a los estudiantes a hacer hincapié en que la minería es una “actividad económica que ha sabido adaptarse a las exigencias del mundo actual, empleando la innovación tecnológica para garantizar el respeto medioambiental, entre otras cuestiones”. “Es nuestra profesión y tenemos la responsabilidad de ser divulgadores de ella para que la sociedad sea consciente de que es una actividad necesaria para nuestro modo de vida actual”, ha concluido.

Ciclo de conferencias “Los jueves de la minería y energía”

Este ciclo de conferencias, que está orientando a profesionales de la Ingeniería de Minas Colegiados y estudiantes de la E.P.I. de Minas y Energía, se centra en esta edición 2021-2022  en el análisis del desarrollo de las tecnologías minero-energéticas y su contribución a la resolución de problemas de enorme interés para la sociedad, como son los asociados al abastecimiento racional y sostenible de materias primas críticas.


¿Es esencial la minería para la transición energética?

Cuando hablamos de transición energética nos referimos a la realización de un cambio significativo en el sistema predominante para enfrentarnos a uno de los desafíos más importantes de la humanidad: la sostenibilidad del planeta. Se trata de un impulso que comenzó hace casi una década para promover el desarrollo de energías renovables. Por eso, la transición hacia un nuevo modelo energético es fundamental para seguir avanzando, pero ¿qué necesitamos para conseguirlo?

 

Los aerogeneradores, los paneles fotovoltaicos o los vehículos eléctricos necesitan de diferentes metales o minerales. En el primer caso, los aerogeneradores hacen uso de imanes para mejorar su eficiencia energética que requieren de boro, neodimio, disprosio o praseodimio. Los paneles, aparte de materiales nombrados previamente, también hacen un uso elevado de plata para conectar elementos, causando menos pérdidas gracias a su baja resistividad. Y, por último, los vehículos eléctricos son, quizás, los que más necesitan de este tipo de materiales, ya que el motor eléctrico tiene requerimientos similares a los de los aerogeneradores, necesitando litio, cobalto, níquel y grafito para su funcionamiento.

 

Producción responsable y local de materias primas, una prioridad europea

 Por este motivo, la actividad extractiva a nivel global es primordial para lograr la transición energética y lograr una economía circular que mantenga la sostenibilidad de la Tierra. Y es que, la minería es parte de la solución para profundizar en la economía circular y en la reutilización de los materiales mediante el reciclaje.

 

Sin minería, no hay transición energética

El cobre, el litio, el grafito, cobalto o níquel son primordiales para la economía. El Banco Mundial estima que durante los próximos 30 años será necesario extraer 3.000 millones de toneladas de minerales y metales para impulsar la transición energética mundial. Y, hoy en día, gracias a la minería moderna podemos llevar a cabo la extracción de materiales de una forma sostenible.  Además, España es una de las grandes reservas de litio, zinc, plomo, wolframio, coltán, vanadio, cobalto o tierras raras, lo que supone que la extracción de estos materiales es completamente viable en nuestro país, lo que fomentaría la producción responsable y local de materias primas.

 

Tecnología y minería

Las nuevas tecnologías son y serán una de las palancas para la transición energética en todos los sectores industriales y no existen nuevas tecnologías sin minerales. Los móviles y cualquier otra tecnología de cierto desarrollo técnico se realizan a través de microchips, y la tendencia va a seguir al alza. Un estudio de la Agencia Internacional de Energía estima que la demanda de litio aumentará en el mundo 4.200 por ciento; la de grafito, en un 2.500 por ciento; la de níquel, en 1.900 por ciento, y tierras raras, en 700 por ciento.

Por mucho que se apueste por el conservadurismo a ultranza es imposible cumplir los acuerdos internacionales a los que han llegado los diferentes estados sin la extracción mineral. Los Pactos de Paris, la Conferencia por el Clima de Glasgow… todas ellas conciben la extracción de metales y minerales como una vía imprescindible para el desarrollo industrial y tecnológico del sector energético enfocado al cumplimiento de los retos ambientales del futuro. La transición energética tiene que ir de la mano del desarrollo económico, para que la apuesta por nuevos modelos productivos pueda sostenerse hasta que sean plenamente compatibles y rentables. Ningún proyecto empresarial de nueva creación tiene programado un beneficio en sus primeros años, por eso es necesario que economías complementarias suministren los aportes que el nuevo modelo no pueda proporcionar.

 

Además, la innovación en la minería es una apuesta de futuro, ya que la aparición de nuevas técnicas permitirá extraer materiales con menor impacto ambiental y más eficiencia. Lo que, a su vez, posibilitará que haya más materias primas y que se aumente la financiación de nuevas tecnologías, siguiendo con una economía circular que optimice de forma exponencial la minería y la transición energética.


Convivencia de la minería con otras actividades del sector primario

Durante las últimas décadas, en España, la minería se ha convertido en una actividad sometida a los requerimientos legales, técnicos y ambientales más exigentes de Europa para asegurar su desarrollo. Por ello, podemos decir que, hoy en día, cuando se produce la extracción de cualquier metal o mineral de nuestro subsuelo se hace de manera sostenible y especialmente protectora con el medio en que se desarrolla, pues los proyectos deben, con carácter previo, probar el cumplimiento de los requerimientos legales, la utilización de tecnología moderna y probada y la eliminación o prevención de los impactos. Se trata, pues, de una de las actividades con mayores exigencias para su desarrollo, pero que mantiene su aportación fundamental e ineludible para el desarrollo de la civilización y los retos que enfrentan nuestras sociedades actuales, en la misma o mayor medida que el resto de actividades del sector primario mundial.

Con el fin de incrementar su compromiso de sostenibilidad, el sector minero se ha adaptado asumiendo los grandes avances tecnológicos e innovadores. El concepto de extracción minera evoluciona constantemente para convertirse en una actividad más compatible con el medioambiente y complementaria de las actividades del entorno, muy especialmente las del sector primario. El uso sistemático y adaptado a la gestión de la producción minera, la optimización del uso de los recursos y la rehabilitación de las zonas utilizadas permite minimizar los impactos y en definitiva conseguir efectos positivos para el entorno en el que se opera.

¿Cómo es posible?

La aplicación de la innovación y los avances tecnológicos, en los que la minería mantiene gran cuota de participación, hoy en día podemos abordar la extracción de los recursos minerales y su aprovechamiento minimizando los inconvenientes y compatibilizando la actividad extractiva con otras también tradicionales como la ganadería, la agricultura o la pesca. Reconociendo las especificidades de las diferentes maneras de abordar las extracciones, ligadas a las variadas morfologías de los recursos y mineralizaciones podemos citar algunas prácticas de relevancia en cuanto a la compatibilidad:

  • La minería subterránea. Cuando es posible reduce notablemente muchos de los impactos como, el visual, el ruido, el polvo y el volumen de residuos generados, que minora significativamente las molestias y posibles contaminaciones en el entorno de la mina.
  • Restauración integral de la zona que cumpliendo los exigentes requisitos legales, contemple también las demandas sociales. Los lugares utilizados para la extracción de diferentes recursos naturales son recuperables e, incluso, pueden ser mejorables.
  • Uso y tratamiento del agua. Minimizando el uso del recurso fomentando el reciclado propio y evitando el contacto con las labores de extracción.
  • Relleno o reubicación de los estériles. Recolocar los estériles de la propia mineralización en los huecos creados por la extracción, permite reducir los espacios utilizados en superficies y facilita el diseño de una restauración integral plenamente recuperadora.
  • Protección de los recursos, hábitats, fauna, flora y patrimonio. Siendo este un requerimiento determinante de la legislación en vigor, también es cierto que una utilización organizada y eficiente de los recursos generados por la actividad minera pueden redundar no solo en la preservación del medio, sino incluso en progresos para conseguir objetivos más favorables sobre estos recursos.

 

¿Tenemos ejemplos en España?

La respuesta es sí. España es uno de los países europeos con más volumen legislativo sobre la actividad extractiva y desde hace años, se exigen por Ley Planes de explotación y restauración coherentes aprobados por la autoridad competente y que determinan la garantía financiera requerida a las empresas para su aval y que son revisadas regularmente a lo largo de la explotación. Podemos citar extracciones mineras metálicas en el Sur de España, Andalucía, Extremadura, etc, que conviven desde hace años con las actividades locales como agricultura, ganadería o turismo y que han ido adaptando su gestión a la creciente demanda legislativa y social. En Asturias tenemos referencias en Belmonte de Miranda o Ribadesella.

Es importante también remarcar que nuestro país tiene un papel importante relacionado con la transición energética, y es que se han identificado en territorio nacional cerca de 13 minerales útiles para la descarbonización, como puede ser el wolframio, el cobre o el litio, elementos fundamentales para llevar a cabo el cambio de modelo energético previsto para 2030.

La realidad es que nuestro desarrollo social actual no puede prescindir de los metales y minerales para su supervivencia. Por ello, los legisladores, la tecnología y el sector minero se esfuerzan para conseguir la convivencia de la extracción de recursos minerales y los objetivos medioambientales que demanda el planeta, compatibilizando el respeto medioambiental y la convivencia con otras actividades también fundamentales para el desarrollo humano. Las compañías mineras y su sector constituyen un pilar complementario e ineludible para el desarrollo del país y mantienen un compromiso indudable para fortalecer las zonas en la que se asientan y apoyar los valores del entorno.